All The Hats realizo su ultima visita del año a Capital Federal.
20/10/2007 - Vista 723 veces
El Salón Pueyrredón se cubrió de sombreros rosarinos al recibir la visita de All The Hats, en su último show del año en Capital Federal. Lo hicieron acompañados de dos bandas invitadas: No Sense y Jordan. La primera de ellas, perteneciente a la localidad de Quilmes, está integrada por tres chicos que empezaron desde muy jóvenes a tocar y cuyas influencias remiten más que nada a la escena de punk californiana. Entre los temas que tocaron se puede destacar la versión de “Santeria”, del grupo Sublime. Jordan, en tanto, sigue demostrando que es una banda con futuro. Dieron un correcto show de emo-punk, en el cual tocaron varios temas que serán incluídos en su primer disco, “La Pura Percepción”. Seguidos por un público que se cantaba todas las canciones, sonaron “No es facil”, “Hoy, mañana y siempre”, “Angela, “Viviendo diferente” y “Razones calidas”, entre otros temas.Además, en uno de ellos subió a cantar como invitado Spike, cantante de la banda Flocks.
Tras unos breves instantes salieron a escena Todos Los Sombreros, para comenzar su show. “Our life”y “About time” (ambos del álbum “No Signal”) fueron los primeros temas en sonar en la noche. Tras estos dos ya se podían ver a varios chicos disfrutando del pogo, en tanto que una mayoría observaba atentamente el desarrollo del recital. La seguidilla de “¿Y ahora que?”, “Soy así” y “Mañana” mostró las facetas de cantar en español, algo que les queda muy bien. En su último disco siete de las diez canciones están cantadas en castellano. Luego vendrían dos temas del EP “Rent A Hat” -“Black feelings” y “Take me back”-, entre las cuales se pudo apreciar al gran bajista Blacky, quien se despacho con un muy buen solo de bajo. All The Hats se caracteriza por tener letras de pensamiento positivo como “Escuchá la voz” (“prefiero iluminarme antes que quemar”), la ya mencionada “Soy así” (“si quieren que renunciemos no lo vamos a hacer, y si me quieren ver muerto hoy no va a poder ser”), o “Nunca es el final” y si bien su sonido es asemejable a Rancid (hecho que se puede notar en las voces y el bajo), Lucas afirmó que están “crucificados por eso”. En tanto, le preguntó a la gente si querían bailar un poquito y la reversionada “Stand up” hizo bailar al Salón al ritmo del ska. Más adelante otra canción iba a hacer explotar al Salón con ese ritmo.
Pero antes, “A Perfect World”, “Tonite” y “Needer”, entre otras, hicieron mover al público de lo lindo. Varias veces, y con la consigna de 'compartir', la botella de cerveza de Lucas iba y venía.
Claro, al ser un show apto para mayores y menores no hubo venta de alcohol. Igualmente gran consumo de cerveza está a la derecha y a la izquierda del Salón: un supermercado y un bar. Sonó “No place to go”, la cual fue una de las más festejadas y “Bad Boys”, cóver de la banda de reggae Inner Circle. Pero faltaba algo más. No se iban a ir de Buenos Aires sin un cóver y qué mejor idea que hacer “Time bomb” de los Rancid para irnos contentos a casa bailando un buen ska-punk al ritmo de los sombreros.