Mucha gente. Más de lo que se podía prever se acercó al mítico estadio Luna Park para colmarlo. La fiesta se hizo sentir en la previa, cuando los fanáticos pastilleros cantaban, saltaban y bailaban, al compás de palmas, globos y papelitos.
Un telón gigante, imponente, majestuoso; teñido de rojo con una leyenda que lo cruzaba en el centro: Las Pastillas del Abuelo.
El telón se alza y aparece una pantalla en la que rueda el video de Tantas Escaleras. La gente ya volaba por los aires de tanta euforia al momento en que la pantalla se hace un lado e irrumpe la banda, que sale a todo trapo con Solo dios, Cubano, Resulta imposible, Historias, Amar y envejecer, Los oportunistas y Cerveza.
El recital venía a pleno, sonaron Desde la postura y Candombe de resacas, que fueron muy festejadas por la gente. Llegado a ese estado de ánimo el líder de la banda ensayó una poesía para su familia realmente conmovedora, a fines de introducir a la canción Viejo donde la banda fue acompañada por Los prófugos del Borda.
Le tocó el turno a las inéditas (ya que recordemos que la banda solo cuenta con dos discos de estudio Por Colectora y Las Pastillas del Abuelo) Duda, Lo más lindo, Contradicción, Maldita y cortamambo, Algo de vos, Esperándome, entre otras.
El show tuvo la particularidad de haber estado plagado de invitados. Invitados de todo tipo, que hicieron rotar la formación de los músicos durante toda su presentación. En ésta nómima los más destacados fueron Miguel de Luna Campos, guitarrista de Kapanga que deslumbró con su guitarra en Ama a quien llora por ti y en Clásica y Moderna; Ale Kurz, cantante de El Bordo, quien subió para entonar Osiris; Ariel Viale, de Pampa Yakuza, que se sumó a la percusión en Perdido junto a Manuel Quieto de La Mancha de Rolando;Salvador Tiranti, de La Covacha, que hizo José; también estuvo Martín “Tucán” Bossa de Attaque 77 que acompañó en Tantas Escaleras y Micky Rodríguez, bajista de Los Piojos. Lleno de artistas: consagrados, del under y del no tan under; característica que hizo notar que Las Pastillas del Abuelo conservan su espíritu de banda que se hizo desde abajo. Bien de abajo. Además, no hay que olvidar que la gente jugó un papel muy importante cantando a la par de Pity durante toda la noche.
Sonaron también Peldaño, La Casada, y la presentación llegaba al clímax al mismo momento que ingresaba en la recta final.
Para ese segmento quedaron Vuelta de Tuerca, Por Colectora y El Cowboy. Ya para el final, y prometido por el mismo cantante, que iba a ser la última vez que cerraban con ese tema, quedo Skalipso, para el delirio de las más de ocho mil almas que se hicieron presente para el debut en un estadio de Las Pastillas del Abuelo. Debut en un lugar grande. Lugar grande que marcará un momento en la banda. Momento que determinará si Las Pastillas se consolidan entre las bandas más convocantes de este movimiento denominado rock nacional. Por ahora…dejémoslos festejar. El tiempo lo dirá, pero no creo que tarde en afirmarlo.
*Agradecimientos especiales para Martín Crudele y Carolina Costa que colaboraron con la información.